/ jueves 10 de enero de 2019

TODOS NECESITAMOS CUIDADOS, TODOS

CARREREANDO LA CHULETA



Hay acciones que vale la pena reconocer porque se basan en necesidades reales, en problemas que vivimos todo el tiempo y que no podemos resolver por nosotros mismos. Por eso me dio gusto enterarme que al menos en Chiapas, los exgobernadores y exservidores públicos de alto rango estarán igual de cuidados que los ciudadanos comunes y corrientes, es decir, ya no habrá más escoltas para que les cubran la espalda; así todos esos recursos podrán reasignarse para el cuidado ciudadano.

Estamos hablando de aproximadamente 70 millones de pesos al año. Son cerca de 100 unidades las que se han recuperado y más de 600 elementos policíacos los que se han concentrado en sus puestos. Así el “gober” Rutilio Escandón inicia con acciones que nos sirven a todos y ojalá de a poco vayamos bajando a la tierra a todos los funcionarios y a los ex que tenemos en el paraíso.

No sé a qué hora se nos treparon a las barbas y nos sacaron los privilegios de los que gozan, porque yo no tengo nada en contra de que tengan seguridad privada, que se atiendan en los mejores hospitales, que no paguen gasolina ni despensa, lo que “enmuina”, diría la filósofa de Xochiltepec, es que eso lo hacen con dinero de los que tenemos que hacer fila en el IMSS, rascarle al monedero para la Magna y ser más listos que los bandidos para que no nos pesquen.

El servicio público debería ser justamente eso, pero parece que cuando ostentan un cargo, los ciudadanos nos estamos comprometiendo a servirles y servirles bien, no vaya siendo que alguien les pegue un susto o que no les atiendan un resfriado.

Y aunque un mayor número de policías y patrullas no es garantía de seguridad, porque el problema es mucho más profundo que eso, ya que tiene que ver con la economía, la educación, las oportunidades; al menos los recursos estarán donde deben estar: al servicio de los ciudadanos.

Uno de los varios siguientes pasos tendrá que ser también capacitarlos, tanto físicamente como en materia de derechos humanos para que sean una verdadera protección al ciudadano y no una burla cuando todos los villanos se les escapan o llegan dos horas tarde al lugar de los hechos; o pero aun, si se convierten en un monstruo implacable cuando abusan del poder (el físico y el que les da la placa). Y hasta eso que en el estado ya se dio un primer paso, pues a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) se está convocando a los elementos de las corporaciones estatales y municipales de seguridad a participar en el examen de selección para ingresar a las licenciaturas de Seguridad Pública y Derecho en modalidades a distancia y semiescolarizada. Esa es también una excelente estrategia.

De ahí seguiría el arreglo de todo el aparato de justicia, pero eso está un poco o un mucho más complicado.

La seguridad en el país está rebasada, las cifras con las que se cerró el año no son nada alentadoras, pero es que ahora tenemos crimen organizado, crimen desorganizado y hasta crimen en pañales porque cada vez hay delincuentes más jóvenes, niños aún, por lo que el trabajo no es poco, el de las autoridades y el nuestro, ya que en materia de seguridad todos podemos, debemos poner nuestro granito de arena, en primera, cuidando de nuestras criaturas porque luego ni nos enteramos de qué cuernos hacen toda la tarde, por cierto, si conoce o tiene en el sillón de su sala a un lindo nini, sin oficio ni beneficio, mándelo a que se forme a las filas de “Jóvenes construyendo el futuro”, al menos hará algo productivo, porque luego por eso caen en las garras de las bandas de otros sinquehacer, más hábiles y con ningunas buenas intenciones.

Después, aunque seguimos desconfiando, denunciemos todo aquello que nos pasa o mejor aún, lo que sepamos que no es normal y que puede evitar que le haga algún mal a los demás, por ejemplo a esa tiendilla que se presta para vender cosas no legales o la sospechosa casa en donde cada semana entra un coche diferente, en fin, no se trata de hacernos paranoicos pero sí de que, en la medida de lo posible, apostemos por un lugar más seguro para vivir.

Así es como una sola acción en el correcto sentido, puede dar paso a grandes y varios logros y en materia de seguridad, cualquier esfuerzo es bienvenido.


CARREREANDO LA CHULETA



Hay acciones que vale la pena reconocer porque se basan en necesidades reales, en problemas que vivimos todo el tiempo y que no podemos resolver por nosotros mismos. Por eso me dio gusto enterarme que al menos en Chiapas, los exgobernadores y exservidores públicos de alto rango estarán igual de cuidados que los ciudadanos comunes y corrientes, es decir, ya no habrá más escoltas para que les cubran la espalda; así todos esos recursos podrán reasignarse para el cuidado ciudadano.

Estamos hablando de aproximadamente 70 millones de pesos al año. Son cerca de 100 unidades las que se han recuperado y más de 600 elementos policíacos los que se han concentrado en sus puestos. Así el “gober” Rutilio Escandón inicia con acciones que nos sirven a todos y ojalá de a poco vayamos bajando a la tierra a todos los funcionarios y a los ex que tenemos en el paraíso.

No sé a qué hora se nos treparon a las barbas y nos sacaron los privilegios de los que gozan, porque yo no tengo nada en contra de que tengan seguridad privada, que se atiendan en los mejores hospitales, que no paguen gasolina ni despensa, lo que “enmuina”, diría la filósofa de Xochiltepec, es que eso lo hacen con dinero de los que tenemos que hacer fila en el IMSS, rascarle al monedero para la Magna y ser más listos que los bandidos para que no nos pesquen.

El servicio público debería ser justamente eso, pero parece que cuando ostentan un cargo, los ciudadanos nos estamos comprometiendo a servirles y servirles bien, no vaya siendo que alguien les pegue un susto o que no les atiendan un resfriado.

Y aunque un mayor número de policías y patrullas no es garantía de seguridad, porque el problema es mucho más profundo que eso, ya que tiene que ver con la economía, la educación, las oportunidades; al menos los recursos estarán donde deben estar: al servicio de los ciudadanos.

Uno de los varios siguientes pasos tendrá que ser también capacitarlos, tanto físicamente como en materia de derechos humanos para que sean una verdadera protección al ciudadano y no una burla cuando todos los villanos se les escapan o llegan dos horas tarde al lugar de los hechos; o pero aun, si se convierten en un monstruo implacable cuando abusan del poder (el físico y el que les da la placa). Y hasta eso que en el estado ya se dio un primer paso, pues a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) se está convocando a los elementos de las corporaciones estatales y municipales de seguridad a participar en el examen de selección para ingresar a las licenciaturas de Seguridad Pública y Derecho en modalidades a distancia y semiescolarizada. Esa es también una excelente estrategia.

De ahí seguiría el arreglo de todo el aparato de justicia, pero eso está un poco o un mucho más complicado.

La seguridad en el país está rebasada, las cifras con las que se cerró el año no son nada alentadoras, pero es que ahora tenemos crimen organizado, crimen desorganizado y hasta crimen en pañales porque cada vez hay delincuentes más jóvenes, niños aún, por lo que el trabajo no es poco, el de las autoridades y el nuestro, ya que en materia de seguridad todos podemos, debemos poner nuestro granito de arena, en primera, cuidando de nuestras criaturas porque luego ni nos enteramos de qué cuernos hacen toda la tarde, por cierto, si conoce o tiene en el sillón de su sala a un lindo nini, sin oficio ni beneficio, mándelo a que se forme a las filas de “Jóvenes construyendo el futuro”, al menos hará algo productivo, porque luego por eso caen en las garras de las bandas de otros sinquehacer, más hábiles y con ningunas buenas intenciones.

Después, aunque seguimos desconfiando, denunciemos todo aquello que nos pasa o mejor aún, lo que sepamos que no es normal y que puede evitar que le haga algún mal a los demás, por ejemplo a esa tiendilla que se presta para vender cosas no legales o la sospechosa casa en donde cada semana entra un coche diferente, en fin, no se trata de hacernos paranoicos pero sí de que, en la medida de lo posible, apostemos por un lugar más seguro para vivir.

Así es como una sola acción en el correcto sentido, puede dar paso a grandes y varios logros y en materia de seguridad, cualquier esfuerzo es bienvenido.


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