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CARREREANDO LA CHULETA

  • Ronay González

 

¿POR QUÉ NO NOS GUSTA COMUNICARNOS?

Creerá usted que en mi caso no aplica eso de no comunicarme, pero con el titulillo de esta humilde columna no me refería a lo que usted se diga con el vecino o con el maestro de sus hijos, que a lo mejor también aplica, pero esta vez me refiero a las instituciones.

Y es que por ejemplo existe un sector llamado Salud Pública que pareciera dividido en muchos pedacitos que nomás no encuentran un engranaje, como ejemplo hay algo simple, súper necesario, pero en donde cada quien hace lo que puede y como puede: la donación de sangre.

Seguro estoy que podría escribir un libro con las diferentes historias de los donadores de sangre precisamente porque en algo tan común para todos es increíble que no exista una metodología universal, una base de datos nacional, que lo mismo diera si donaras para alguien que está asegurado en el IMSS, en el ISSSTE o incluso en un hospital privado, en donde a veces se hace a través de los bancos de la Cruz Roja.

Platicando con varias personas, me comentaban por ejemplo que en el ISSSTE es un proceso muy rápido, ahí te registras tú solito en unos formatos, llenas un cuestionario y así formadito como vas casi casi con la vena lista, entregas el cuestionario, mismo que revisa el doctor y te hace un par de preguntas adicionales antes de sacarte la respectiva muestra.

Si desde que lo entregas (el cuestionario) hay algo anormal, ya ni siquiera te toman la muestra, te dicen adiós y te vas, es decir, no te tomó más de 30 minutos el estar ahí. Si aparentemente todo está bien te toman la muestra y esperas un rato los resultados.

En la Cruz Roja en cambio, primero pasas con el enfermero y son sólo unas gotas de sangre del dedo lo que te extraen, ahí mismo alguien con una computadora va llenando el cuestionario conforme le contestas y ya sólo esperas a que te digan si eres apto o no, aunque claro el hecho de que pasen uno por uno a entrevista hace que primero esperes un buen rato para pasar y luego otro buen rato para que te den los resultados.

Hasta aquí la primer duda que me surgió es por qué en un lado son unas gotas del dedo y en otro un tubo de ensayo; saber. Nuestro heroico Seguro Social es aparentemente el que requiere de más tiempo para que alguien pueda donar sangre, como es tradición, tienes que llegar de madrugada para formarte y que seas de los primeros (si no, no sería el Seguro), de ahí recogen tu credencial y esperas y esperas, te van llamando, mientras escuchas una plática informativa, cuando por fin te toca pasas a que te tomen tus datos generales y te regresan a que sigas esperando, luego pasas a que te tomen la muestra y vuelves a esperar para que te llamen y te digan si eres o no apto y por qué. En caso negativo, para entonces ya habrán pasado unas 4 horas –o más- desde que llegaste, y sin más te puedes ir, si acaso pasas, pues ya será lo de menos.

Aclaro que las referencias que tengo son de todas partes de la República, si usted querido lector ha sido donador, me encantaría saber su historia, su experiencia. Obviamente la segunda pregunta que me surgió ante todo eso es: ¿y por qué no hay una metodología estándar, una base de datos general? ¿Por qué no puedo donar desde Chiapas sangre para alguien de Chihuahua? Le repito, hay cosas que se puede en algunos casos, pero no hay reglas parejas.

Bien pudieran tomar lo mejor de cada método utilizado y hacer algo más ágil y funcional, se quejan de que no hay donadores pero pareciera más un martirio que un acto altruista. Imagine usted invertir (o perder o como le quiera decir) 5 horas para una donación, es más de media jornada laboral, y por supuesto sólo de lunes a viernes, habría que ser más accesibles digo yo.

Y ya sé que hay poco personal, que se hace lo que se puede, pero si pudieron modernizar Hacienda y sus procesos (que es otra forma de sacar sangre), creo que algo podría hacerse. Para empezar nunca he entendido por qué esa extraña costumbre de que la gente se forme de madrugada, si tienen la capacidad administrativa, informática, o de anotar en un cuaderno de perdida, cuándo tienen que ir las personas, no veo la complicación de dar citas con horarios y así, como ahora en muchos trámites, sólo requieres de llegar 10 minutos antes y ¡listo!

Uno trata de entender lo que implica que 5 o 6 personas atiendan a un ciento por lo menos por día, pero también debe haber sensibilidad, la mayoría de los donadores trabajan y difícilmente te van a dar un día (o medio) para ir a donar sangre, o te lo darán pero te lo van a descontar.

En cambio si por ejemplo llegaras a las 7 de la mañana con cita, que es una hora muy adecuada, a esa hora te tomaran la muestra, ya vas con tu hoja de datos previamente llenada, tal vez esperes 30 minutos para que te digan si eres apto. Esperando que sí, te tomará unos 40 minutos que te saquen sangre, más los minutos de desayuno y de recuperación, todo el proceso te llevaría máximo dos horas ¡no cinco! de tal forma que no es lo mismo que digas en el trabajo que llegas una hora tarde, a que llegas después de la hora de la comida.

Si de cualquier forma pasan de diez en diez por ejemplo, para qué quieren a todos ahí haciéndose bolas nada más. Ahí está un gran reto, se necesita trabajar mucho en la sensibilización de la población, en la cultura de donación en general, pero no ayuda el que tengamos instituciones que le hacen como pueden. Por qué no se juntan, platican, hacen un modelo para todos, el más funcional, el que invite a las personas a convertirse donadores incluso frecuentes, que no dependa del Estado, de la Institución, que por el contrario todos colaboren para que no se sigan teniendo índices tan bajos de donación, eso sin contar que con la población tan “sana” que tenemos, es un cuete encontrar donadores, y con tanta complicación, pues menos. ¿Y usted? ¿Ha donado? ¿No? ¿Sí? ¿Por qué? ¿Qué pediría? ¿Qué cambiaría?

Pasando a chuletas mucho más organizadas, le comento que como resultado del esfuerzo coordinado (le digo, esos sí se comunican) entre ambos gobiernos municipales, se logró la autorización para introducción de tubería que permitirá el acceso de agua potable a la Sección La Toma, una comunidad de Tuxtla Chico que, debido a su topografía se ve obligada a obtener su captación de agua, a través del municipio vecino de Cacahoatán.

En este sentido, Juan Carlos Orellana, presidente municipal de Tuxtla Chico, emprendió el proyecto para la introducción de agua potable en Sección La Toma, cuya tubería pasará también por terreno del municipio vecino, razón por la cual, la reciente autorización del edil Carlos Enrique Álvarez Morales para la introducción de la tubería en la vía pública de su municipio, coadyuvará a resolver esta necesidad añeja en la mencionada comunidad tuxtlachiquense, atendiendo así una necesidad de primer orden como lo representa el acceso al agua potable para todas las familias que allí residen. Ojalá así se coordinaran los municipios en beneficio de una región que finalmente tiene las mismas necesidades, pero también las mismas oportunidades de crecer y salir adelante independientemente de las fronteras.

Finalmente le comento que el Centro Nacional de Respuesta a Incidentes Cibernéticos de México hizo un reporte de Malware: de una nueva modalidad de extorsión: Te llaman de un número telefónico el cual aparece con 2 ceros y después tu propio número, de este modo hackean tu teléfono, si contestas ya tienen todos tus archivos. Por lo que se pide al público adoptar las medidas de seguridad necesarias y transmitir a todos los contactos este aviso. Para dudas o denuncias estos son los datos:

Policía Federal / División Científica

Teléfono: 55 1103 6000 extensiones: 29138, 29147 al 154

Correo electrónico: cert-mx@cns.gob.mx / Reporte Phishing: phishing@cns.gob.mx