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CARREREANDO LA CHULETA

  • Ronay González

ES POLÍTICA, NO DESFILE DE MODAS

Hay personas a las que les encantan los reflectores, que se sienten bien siendo admirados, que tienen hasta sus ángulos para posar y para quienes la política es la plataforma perfecta para verse en grandes espectaculares o en comerciales de televisión, y toda vez que sus cualidades histriónicas son casi nulas, es la única forma en que verían sus sueños hechos realidad.

De hecho últimamente en nuestro país hemos tenido una pésima racha de “bonitos” que no nos han llevado a ningún lado, ahora de remate hasta los artistas le quieren entrar, pero ese es otro asunto, el punto importante es que no nos hemos querido dar cuenta que para llevar las riendas de un país, un Estado o un municipio, lo que importa es la preparación y las aptitudes políticas que se tengan, me niego a seguir viendo diputados sin la primaria terminada, y no porque eso sea malo o un crimen, sino porque habla de la poca seriedad con que toman el cargo, una vez ahí deberían de prepararse al máximo, para poder dar lo mejor de sí en el servicio público.

Claro que como en miscelánea existe de todo y hay quienes prefieren trabajar un tanto en bajo perfil, que disfrutan más del contacto directo con las personas, la plática, acompañada tal vez de un café, una cerveza, más que de los encuentros masivos que si bien alimentan el ego, en realidad no dejan nada de provecho en la comunidad; lo único que dejan en realidad es un montón de basura.

Rutilio Escandón, el abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia, es de estos últimos precisamente. Representando a los partidos Morena, del Trabajo y Encuentro Social ha recorrido Chiapas en la búsqueda del voto que lo lleve a la gubernatura por nuestro Estado, y al parecer ha sido bien recibido donde va.

Lamentablemente hacer propuestas en Chiapas no es difícil dado todo lo que hay que componer, es como si en un restaurante le dieran una sopa horrorosa y luego le preguntaran cómo la mejoraría, cualquier cosa sería mejor, sin embargo, la diferencia entre los candidatos está justamente en cómo abordar los problemas. Algunos mejorarían la sopa con sal, otros con pimienta, con hierbas.

Es como música para nuestros oídos cuando escuchamos que habrá una ampliación de la cobertura educativa, cuando sabemos que hay miles de jóvenes en todo el estado que ven truncadas sus aspiraciones porque tienen que trabajar para contribuir al gasto, porque no hay escuelas cerca, o porque simplemente tienen que abandonar el país en busca de una mejor oportunidad. El sistema de salud también necesita atención prioritaria, o no hay medicinas, o no hay médicos, o ninguno de los dos. Nuestro campo también es una gran fuente de oportunidades.

Justamente en estos campos de acción están basadas las propuestas de Ruti, a quien le tocó vivir una infancia difícil, pero que también es la prueba de que cuando se quieren las cosas, se pueden, con seis hermanos y escasos recursos ha llegado hasta el doctorado y en la vida pública también ha ido escalando y conociendo diferentes cargos.

Los tiempos están complicados políticamente (y económicamente, y socialmente, y en temas de seguridad, y de salud, y de…) en el país, en Chiapas, y nada está escrito para ningún candidato, es más, ya no sabemos si al siguiente día vamos a amanecer con un candidato más, o un candidato menos, pero lo que es evidente es que afortunadamente y al parecer ya se están buscando otras cualidades más allá de una sonrisa de anuncio de pasta de dientes o una mirada cautivadora. Ya no importa que estén fieros, pero ¡que funcionen!