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CARREREANDO LA CHULETA

  • Ronay González

 

 

“ME CANSO GANZO QUE SÍ GANAMOS”: AMLO

 

“Procuraré ser breve -dijo- ya todo se ha dicho acá” y menos mal porque se reventó un discurso de cerca de una hora, bajo un sol que le doró la coronilla a más de uno y provocó que se me antojara una media docena de chelas, pero ahí estaba, la invitación llegó de un buen amigo y no le dije que no, fue secundada por el carnal Óscar Gurría, que en una rápida llamada, además, de un buen saludo me dijo que llegaría el que representa el movimiento de la esperanza, del cambio en el país y que el resto de la plebe estaría ahí reunida. –Ta’ bueno pues- le dije.

Desde las 10 de la mañana el parque central lucía con una inusual cantidad de personas, mismas que tenían ya un buen rato esperando como si se tratara de un espectáculo musical, aunque en este caso, el tema musical era exactamente el mismo, la canción que identifica a Morena se repitió una, y una, y otra y otra vez.

 

Me topé con cientos de personas que estaban ahí pegadas a la valla por donde pasaría el candidato a la presidencia de la República, muy animadas a pesar del solazo.

 

Llamó mucho mi atención que había una tremenda venta de souvenirs, como una especie de emblema dentro de esta corriente ideológica. El chaleco de color rojizo-morado (color Morena dijera la viejita), la playera del Amlito (caricatura), el muñeco-Amlo y así para todos los gustos.

 

-Cómprame una mi playera pues gordo -le decía una señora a quien supuse era su esposo-

-¿Y hay de tu talla pues?- dijo el hombre entre risas.

Nadie se queja de los precios, el que quería compraba. Las banderas sí fueron regaladas, blancas con la palabra Morena, un par de lonas al frente, un escenario con un equipo de sonido que esparcía la bulla por todo el parque. En el escenario no había tapasol, así que los candidatos al igual que a los ahí reunidos quedamos bien dorados.

 

Al frente había un gran espectáculo de selfies, todos se tomaban foto de donde estaban pa’ publicarlas en el face. Las señoras se daban un último retoque de polvo facial.

 

Hice amistad con una señora que no sé cómo llegó hasta donde estaba una improvisada área de prensa, justo atrás de la bocina. Me dijo que ella estaba ahí porque su hijo, que ya había fallecido, le encargó que votara por Andrés Manuel.

 

-Mi hijo estuvo en el partido de él -me confesó- nunca lo pudo ver en persona, yo sí lo voy a ver hoy, le vengo a decir que voy a votar por él.

 

Una mujer a quien por ratos la veía ilusionada, otros tristes, ya entrada en años, se llama Ercilia Fuentes y como ella había varios que no tenían ni playera, ni gorra, ni bandera, ni nada, pero ahí estaban.

 

La que fungió como maestra de ceremonia interrumpió la música y por unos minutos dirigió las porras, algunas ensayadas, otras improvisadas, los nombres de algunos candidatos fueron coreados espontáneamente, en fin, lo que siempre sucede en un mitin político, hasta que mencionó que estaba ya entrando a la valla Andrés Manuel; los gritos no dejaban oír nada.

 

En el escenario se podía ver ya a los candidatos a los distintos cargos de elección popular de la frontera, pero eran 4 los que se supo tomarían la palabra: Óscar Gurría, Eduardo Ramírez, por supuesto Rutilio Escandón, candidato a la gubernatura por Chiapas y Andrés Manuel.

 

Promesas para el Soconusco, para la Costa, para Tapachula, cosas que se oyen rebien y que quisiéramos verlas pronto. Rutilio como siempre, más allá de la fiesta, habló con la seriedad con la que se tratan -o debiera- los temas que tienen que ver con nuestro futuro como Estado, como Nación.

 

Su apuesta ha sido la misma desde que inició su campaña: llevar a cabo un gobierno austero, en donde se va “a caminar con el pueblo”. Mencionó las mejoras a la educación, a la salud, con desayunos escolares, apoyo a los jóvenes con becas y en donde el respeto es una parte fundamental, a los chiapanecos, a la libertad de expresarse y por supuesto, de votar.

 

Los demás candidatos se expresaron en el mismo tenor, hay mucho por hacer, mucho que cambiar y remediar, esperemos.