imagotipo

TEMA Y VOZ

  • Romeo Ortega López

 

DESTINO DE LOS GOBERNADORES

 

Antes se antojaba imposible que el PRI perdiera una elección para gobernador de un estado o de una senaduría. La época del carro completo estaba en su apogeo y cuando mucho, a valores entendidos, se perdía tres o cuatro candidaturas de diputados federales para para adjudicárselas a algún partido de oposición o a dos, según fuera el caso.

En una ocasión se planteó la necesidad de otorgarle una senaduría al ingeniero  Jorge Cruickshank García, dirigente del Partido Popular Socialista, creado por Lombardo Toledano y fue el mismo PRI el que elaboró la estrategia para hacerlo ganar representando al estado de Oaxaca, sacrificando al que se había designado como candidato oficial, a Pedro Vázquez Colmenares.

Esa vez ganó el PPS la senaduría en alianza con el PRI. Este caso tuvo un tufo tremendo a traición y deslealtad porque el Partido Popular había ganado las elecciones en Nayarit con su candidato a gobernador, Alejandro Gascón Mercado. Cruickshank, como dirigente nacional del PPS, no tuvo inconveniente en declarar públicamente que su partido había perdido las elecciones en Nayarit y que el triunfador para gobernar al estado había sido el candidato del PRI, Rogelio Velasco Curiel. Esto le valió que lo hicieran senador; fue en el sexenio del presidente Luis Echeverría.

Entonces era imposible que el PRI perdiera una gubernatura y cuando perdía arrebataba como ocurrió en Nayarit.

En la hora actual los candidatos a los gobiernos de los estados del PRI, ya no solo pierden también van a la cárcel cuando han realizado un gobierno de desastre, de incuria y corrupción.

De ahora en adelante el destino de los gobernadores actuales va a ser la cárcel o las acusaciones constantes por sus errores en el mando. Aquellos gobernadores que se condujeron con decencia y honradez, nada tienen que temer por la seguridad que tienen de haber entregado cuentas limpias y transparentes.

Gobernadores del PRI o del PAN o están encarcelados o están a punto de serlo sin que escapen a la justicia por el hecho de haber sorteado un sexenio en la impunidad como le ha ocurrido a Tomás Yarrington, ahora reo de extradición o como le ocurrió a Javier Duarte, aprehendido el sábado en Guatemala. Pero de este caso nos vamos a ocupar de manera especial.

Los que andan a salto de mata, como vulgares prófugos de la justicia, son los gobernadores que fueron del PRI: Javier Duarte de Ochoa de Veracruz (ya detenido), César Duarte Jáquez de Chihuahua, Roberto Borge Angulo de Quintana Roo y Tomás Yarrington de Tamaulipas, este ya está preso en Italia, expuesto a la extradición hacia los Estados Unidos o hacia México, los dos países que lo reclaman.

A varios de estos gobernadores se les encontró nexos con el narcotráfico lo que les hizo amasar una fortuna considerable que les sirvió para ir en ascenso en la escala delictiva.

Otro gobernador con un destino incierto en cuanto fenezca su mandato en unos cinco meses más, es el de Nayarit Roberto Sandoval, que se enorgullecía del Fiscal que había designado, Edgar Veytia, un criminal de la peor ralea, ligado al narcotráfico desde que su jefe el gobernador inició sus funciones y lo hizo el hombre de su absoluta confianza a pesar de sus visibles nexos con el crimen organizado. Fue la policía de los Estados Unidos la que lo aprehendió cuando estaba de visita en ese país donde tiene negocios y propiedades que exceden los 250 millones de dólares.

El próximo gobierno federal va a perseguir, investigar y enjuiciar a quienes ahora son gobernadores y a los que hayan dejado de serlo porque se ha terminado la calidad de intocables para nadie y también en breve va a ser perseguidos los expresidentes como ahora ocurre en Argentina, en Brasil y en Guatemala. Son varios los gobernadores señalados por la vox populi que serán denunciados por  sus arbitrarios manejos de la cosa pública.

Va a entrar en funciones el Sistema Nacional Anticorrupción que le da voz a la sociedad para hacer públicas todas aquellas denuncias que tuviere contra exgobernadores o excolaboradores con la certeza de que todas serán investigadas. Nadie debe olvidar que los que más valiosa e íntima  información poseen de los funcionarios públicos, son la opinión pública y los periodistas.

Para bien el panorama político de México está y seguirá cambiando y basta ver la partida de exgobernadores en fuga para así afirmarlo y constatar que los carniceros de ayer son las reses de ahora en desmedido tropel para salvar del calabozo su pobre humanidad que si hoy recibe aplausos ficticios, mañana recibirá denuestos demoledores.

Los que se van a convertir en exgobernadores para probablemente quedar expuestos al escrutinio público por corrupción son el actual gobernador del Estado de México, el de Querétaro, el de Coahuila, el de Nayarit, el de Guerrero y el de Michoacán.

COLOFÓN.- Hay que reconocer los buenos oficios del señor secretario general de Gobierno, licenciado Juan Carlos Gómez Aranda, al haber puesto fin, con base en el diálogo, al conflicto planteado por las enfermeras que se declararon en huelga de hambre a las puertas del Hospital Regional.

 Fue este un problema que ya estaba tomando otros cauces pero que el tino y la eficiencia política de Gómez Aranda, hicieron que tomara sus rumbos correctos en busca de una buena solución que a todos beneficiara.

Las enfermeras habían agregado a sus peticiones cuestiones que no podían concederse por estar fuera de contexto y así lo entendieron después de que el diálogo demostró su efectividad para que todo volviera a la calma sin exponer ni el principio de autoridad, ni la justicia que correspondía a las enfermeras en lo concerniente a sus derechos laborales.