/ viernes 18 de octubre de 2019

Haitianos varados en Tapachula se auto emplean

Hacen trenzas, venden dulces de coco estilo haitiano, así como algunos venden chip para telefonía celular


Ante la falta de empleo y oportunidades en Tapachula, diversos migrantes han comenzado auto emplearse, al ofrecer servicios de telefonía móvil, venta de dulces típicos como cocadas al estilo haitiano, así como trenzar el cabello con listones de colores o colocar extensiones.

Es en el centro de la ciudad, donde se puede apreciar a mujeres acompañadas de sus esposos que ofrecen trenzar la cabeza de cualquier persona por 50 y 100 pesos.


En Tapachula no hay trabajo, solo con las trenzas podemos conseguir dinero, pero hay días que no haces ni una sola trenza, a veces solo haces unas trenzas por 50 pesos, así que no te alcanza ni para la comida.

Livi N, migrante haitiana


La entrevistada relató que cobra 100 pesos por trenzar toda la cabeza, labor que hacen en aproximadamente 20 minutos, pero “a veces pasa una hora y no haces nada, aquí en Tapachula no hay trabajo, pero en Tijuana, en Mexicali hay mucho trabajo, pero no podemos salir de acá”.

De la misma forma, la migrante haitiana de nombre Angelina “N” se ha dedicado a vender cocadas al estilo haitiano, porque “busco trabajo, pero no he encontrado, no sé porque, yo trabaja en una cooperativa de maíz, pero aquí tengo que vender dulces, yo busco trabajo porque tengo dos niños, uno de ocho años, y otro de 14 meses”.

Informó que uno de sus hijos nació en Brasil, y el segundo en Venezuela, por lo que fue difícil cruzar toda Sudamérica y Centroamérica con sus hijos en el viaje que tuvo una duración de un año y un mes.

Cuestionada sobre la elaboración de los dulces de coco, dijo: “voy al mercado, compro el coco, azúcar, jengibre y canela, además, lo cocino y hago las piezas, a veces cuando es buena la venta logro ganar 200 pesos, otras veces 100 pesos, pero es muy poca la venta y no hay trabajo”, emitió.

Agregó que ha iniciado sus trámites para regularizar su situación migratoria, pero hasta ahora no la logrado obtener una respuesta de las autoridades mexicanas.

En ese mismo lugar, se pudo conversar con dos migrantes más, quienes se dedican a la venta de tarjetas “chip” de telefonía celular, pero se limitaron a decir que esperan conseguir sus documentos para viajar al norte de México.



Ante la falta de empleo y oportunidades en Tapachula, diversos migrantes han comenzado auto emplearse, al ofrecer servicios de telefonía móvil, venta de dulces típicos como cocadas al estilo haitiano, así como trenzar el cabello con listones de colores o colocar extensiones.

Es en el centro de la ciudad, donde se puede apreciar a mujeres acompañadas de sus esposos que ofrecen trenzar la cabeza de cualquier persona por 50 y 100 pesos.


En Tapachula no hay trabajo, solo con las trenzas podemos conseguir dinero, pero hay días que no haces ni una sola trenza, a veces solo haces unas trenzas por 50 pesos, así que no te alcanza ni para la comida.

Livi N, migrante haitiana


La entrevistada relató que cobra 100 pesos por trenzar toda la cabeza, labor que hacen en aproximadamente 20 minutos, pero “a veces pasa una hora y no haces nada, aquí en Tapachula no hay trabajo, pero en Tijuana, en Mexicali hay mucho trabajo, pero no podemos salir de acá”.

De la misma forma, la migrante haitiana de nombre Angelina “N” se ha dedicado a vender cocadas al estilo haitiano, porque “busco trabajo, pero no he encontrado, no sé porque, yo trabaja en una cooperativa de maíz, pero aquí tengo que vender dulces, yo busco trabajo porque tengo dos niños, uno de ocho años, y otro de 14 meses”.

Informó que uno de sus hijos nació en Brasil, y el segundo en Venezuela, por lo que fue difícil cruzar toda Sudamérica y Centroamérica con sus hijos en el viaje que tuvo una duración de un año y un mes.

Cuestionada sobre la elaboración de los dulces de coco, dijo: “voy al mercado, compro el coco, azúcar, jengibre y canela, además, lo cocino y hago las piezas, a veces cuando es buena la venta logro ganar 200 pesos, otras veces 100 pesos, pero es muy poca la venta y no hay trabajo”, emitió.

Agregó que ha iniciado sus trámites para regularizar su situación migratoria, pero hasta ahora no la logrado obtener una respuesta de las autoridades mexicanas.

En ese mismo lugar, se pudo conversar con dos migrantes más, quienes se dedican a la venta de tarjetas “chip” de telefonía celular, pero se limitaron a decir que esperan conseguir sus documentos para viajar al norte de México.