/ lunes 29 de julio de 2019

Pide Canacintra reajuste del programa Sembrando Vida

Faltó investigar sobre producciones agrícolas en el Soconusco


A unos meses de la puesta en marcha del programa Sembrando Vidas en los municipios de la frontera sur, sectores productivos y empresariales de la región Soconusco. Tacharon como improvisada la decisión de las autoridades federales en enfocarse en la siembra de árboles maderables, en lugar de utilizar productos agrícolas como el maíz, soya y el marañón que forman parte de la cadena económica en la zona.

María Eugenia Moreno Mendoza, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (Canacintra) Tapachula, afirmó que existió un total desconocimiento al momento en que el gobierno federal decidió homologar la siembra de árboles maderables en todo el territorio mexicano, sin haber investigado de manera previa cual era verdadero motor económico de las regiones.

La falta de conocimiento sobre la región por parte de los inspectores encargados de aplicar el programa en el Soconusco, ha ocasionado que muchos productores se encuentren en la incertidumbre de que si toman la decisión de eliminar sus cosechas como el marañón, realmente les será redituable económicamente y en que lapso, ya que un árbol maderable tarda hasta 10 años en crecer, cuando las cosechas son anualmente.

En este sentido, la representante de la industria en Tapachula, reconoció que el cuidado del medio ambiente es fundamental, pero si se trata de reactivar la economía, la improvisación de este programa Sembrando Vidas en la región, será perjudicial para los productores en un tiempo no muy corto, por lo que invitó a las autoridades a reconsiderar invertir en producciones agrícolas como el marañón.

Por su parte, Adrián Cueto Padilla, vicepresidente de Canacintra Tapachula, explicó que en Chiapas muchos productores se vieron obligados el aceptar la propuesta de sembrar árboles maderables por la misma necesidad que existe en la región, a pesar de que su rubro fuera en la siembra de Café o Cacao e incluso hubieron productores que dejaron fuera al no cumplir con los 2.5 hectáreas que exigía el programa para poder ser beneficiados.

Por último, afirmó que aún existen muchas incógnitas sobre las reglas de operación del programa que promueve Andrés Manuel López Obrador, ya que a la fecha muchos productores lo desconocen, ya que si realmente quieren apoyar al campo mexicano, no debe existir exclusión en cuanto a productos y el porcentaje de tierras.



A unos meses de la puesta en marcha del programa Sembrando Vidas en los municipios de la frontera sur, sectores productivos y empresariales de la región Soconusco. Tacharon como improvisada la decisión de las autoridades federales en enfocarse en la siembra de árboles maderables, en lugar de utilizar productos agrícolas como el maíz, soya y el marañón que forman parte de la cadena económica en la zona.

María Eugenia Moreno Mendoza, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (Canacintra) Tapachula, afirmó que existió un total desconocimiento al momento en que el gobierno federal decidió homologar la siembra de árboles maderables en todo el territorio mexicano, sin haber investigado de manera previa cual era verdadero motor económico de las regiones.

La falta de conocimiento sobre la región por parte de los inspectores encargados de aplicar el programa en el Soconusco, ha ocasionado que muchos productores se encuentren en la incertidumbre de que si toman la decisión de eliminar sus cosechas como el marañón, realmente les será redituable económicamente y en que lapso, ya que un árbol maderable tarda hasta 10 años en crecer, cuando las cosechas son anualmente.

En este sentido, la representante de la industria en Tapachula, reconoció que el cuidado del medio ambiente es fundamental, pero si se trata de reactivar la economía, la improvisación de este programa Sembrando Vidas en la región, será perjudicial para los productores en un tiempo no muy corto, por lo que invitó a las autoridades a reconsiderar invertir en producciones agrícolas como el marañón.

Por su parte, Adrián Cueto Padilla, vicepresidente de Canacintra Tapachula, explicó que en Chiapas muchos productores se vieron obligados el aceptar la propuesta de sembrar árboles maderables por la misma necesidad que existe en la región, a pesar de que su rubro fuera en la siembra de Café o Cacao e incluso hubieron productores que dejaron fuera al no cumplir con los 2.5 hectáreas que exigía el programa para poder ser beneficiados.

Por último, afirmó que aún existen muchas incógnitas sobre las reglas de operación del programa que promueve Andrés Manuel López Obrador, ya que a la fecha muchos productores lo desconocen, ya que si realmente quieren apoyar al campo mexicano, no debe existir exclusión en cuanto a productos y el porcentaje de tierras.


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