/ viernes 22 de febrero de 2019

¡Semaforazo!

Dijeron que no tenían la culpa


Cuantiosos daños materiales fue el saldo de un accidente vial en la 5ª Norte y 17ª Oriente, según ambos choferes alegaban tener la luz del semáforo, los involucrados fueron un taxi del sitio primero de mayo y un colectivo de ruta foránea.


Fue aproximadamente 10:00 horas, cuando Eligio Enrique “N” que conducía una Nissan Urvan con número económico 17, iba de sur a norte sobre la 5ª Norte y al llegar a la altura de la 17ª Oriente, según el semáforo le marcó la luz en color verde y al continuar se estrelló contra el costado derecho de un taxi Nissan Tsuru en color verde con número económico 07 que era manejado por Franklin de Jesús “N”.


(FOTO: MIGUEL ROJAS).


Tras el impacto, el vidrio de la puerta trasera del Tsuru se quebró mientras que la Urvan se le desprendió la facia delantera, por fortuna solo los pasajeros sufrieron crisis nerviosa pero no fue necesario activar una ambulancia.

Ante el suceso, arribó el perito de Tránsito del Estado, Joaquín Guillen, quien realizó las respectivas diligencias y escuchó la versión de los choferes que coincidan no ser culpables.

Finalmente, los respectivos seguros llegarían a un arreglo y asimismo tendrían que pagar ambos su multa correspondiente por falta de precaución, ya que al existir un semáforo de por medio es muy difícil determinar al culpable.


Cuantiosos daños materiales fue el saldo de un accidente vial en la 5ª Norte y 17ª Oriente, según ambos choferes alegaban tener la luz del semáforo, los involucrados fueron un taxi del sitio primero de mayo y un colectivo de ruta foránea.


Fue aproximadamente 10:00 horas, cuando Eligio Enrique “N” que conducía una Nissan Urvan con número económico 17, iba de sur a norte sobre la 5ª Norte y al llegar a la altura de la 17ª Oriente, según el semáforo le marcó la luz en color verde y al continuar se estrelló contra el costado derecho de un taxi Nissan Tsuru en color verde con número económico 07 que era manejado por Franklin de Jesús “N”.


(FOTO: MIGUEL ROJAS).


Tras el impacto, el vidrio de la puerta trasera del Tsuru se quebró mientras que la Urvan se le desprendió la facia delantera, por fortuna solo los pasajeros sufrieron crisis nerviosa pero no fue necesario activar una ambulancia.

Ante el suceso, arribó el perito de Tránsito del Estado, Joaquín Guillen, quien realizó las respectivas diligencias y escuchó la versión de los choferes que coincidan no ser culpables.

Finalmente, los respectivos seguros llegarían a un arreglo y asimismo tendrían que pagar ambos su multa correspondiente por falta de precaución, ya que al existir un semáforo de por medio es muy difícil determinar al culpable.