/ viernes 18 de octubre de 2019

Conductor se salva milagrosamente tras chocar contra camión

Probable exceso de velocidad fue factor para el accidente


Un conductor salvó la vida de milagro al destruir por completo su camioneta en la carretera Tapachula-Tuxtla Chico a la altura del kilometro 8, tras chocar por detrás a un camión de carga, al lugar acudieron policías y equipos de rescate.

Este percance se registró alrededor de las 22:00 horas del pasado jueves, cuando un conductor se desplazaba a exceso de velocidad a bordo de una camioneta Nissan Frontier en color gris sin placas de circulación quien se trasladaba de Tapachula hacia Tuxtla Chico, sin embargo, a la altura de la parada conocida como las trozas, debido al presunto exceso de velociddad con que se conducía, no pudo evitar estellarse de frente contra un camión marca Freightliner tipo torton en color rojo con placas del estado de México, aunque intentó evadirlo terminó estrellándose contra la parte trasera, para después impactarse contra el muro de contención.

Afortunadamente para el conductor, se activó la bolsa de aire y los sistemas de seguridad del vehículo por lo que a pesar de los aparatoso del accidente y de que el auto quedó practicamente convertido en chatarra, de entre los fierros retorcidos, el chofer del auto logró salir por sus propios medios para luego abordar un taxi abandonado su unidad, asimismo el otro conductor hizo lo mismo.

Tras el sucedo automovilistas que transitaban por el lugar dieron el aviso al 911 sobre lo sucedido acudiendo paramédicos de Servicios Auxiliares y de Emergencia (SAE) quienes tras revisar la unidad que había quedado totalmente destrozada, solo notaron rastros de sangre, al no poder ayudar a ningún lesionado decidieron abanderar para agilizar la vialidad.

Finalmente, fueron agentes de Tránsito y vialidad de Tuxtla Chico quienes dijeron que se harían cargo de poner a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE) los vehículos como abandonados con huellas de choque, serían remolcados mediante una grúa de alto tonelaje y encerrados en el corralón hasta que alguien pudiesen acreditar la propiedad y realizar el pago de las multas correspondientes.



Un conductor salvó la vida de milagro al destruir por completo su camioneta en la carretera Tapachula-Tuxtla Chico a la altura del kilometro 8, tras chocar por detrás a un camión de carga, al lugar acudieron policías y equipos de rescate.

Este percance se registró alrededor de las 22:00 horas del pasado jueves, cuando un conductor se desplazaba a exceso de velocidad a bordo de una camioneta Nissan Frontier en color gris sin placas de circulación quien se trasladaba de Tapachula hacia Tuxtla Chico, sin embargo, a la altura de la parada conocida como las trozas, debido al presunto exceso de velociddad con que se conducía, no pudo evitar estellarse de frente contra un camión marca Freightliner tipo torton en color rojo con placas del estado de México, aunque intentó evadirlo terminó estrellándose contra la parte trasera, para después impactarse contra el muro de contención.

Afortunadamente para el conductor, se activó la bolsa de aire y los sistemas de seguridad del vehículo por lo que a pesar de los aparatoso del accidente y de que el auto quedó practicamente convertido en chatarra, de entre los fierros retorcidos, el chofer del auto logró salir por sus propios medios para luego abordar un taxi abandonado su unidad, asimismo el otro conductor hizo lo mismo.

Tras el sucedo automovilistas que transitaban por el lugar dieron el aviso al 911 sobre lo sucedido acudiendo paramédicos de Servicios Auxiliares y de Emergencia (SAE) quienes tras revisar la unidad que había quedado totalmente destrozada, solo notaron rastros de sangre, al no poder ayudar a ningún lesionado decidieron abanderar para agilizar la vialidad.

Finalmente, fueron agentes de Tránsito y vialidad de Tuxtla Chico quienes dijeron que se harían cargo de poner a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE) los vehículos como abandonados con huellas de choque, serían remolcados mediante una grúa de alto tonelaje y encerrados en el corralón hasta que alguien pudiesen acreditar la propiedad y realizar el pago de las multas correspondientes.